Introducción
México se encuentra entre los principales productores de hortalizas a nivel mundial, ocupando el noveno lugar en la producción de tomate (Solanum lycopersicum), con 4,271,914 toneladas en 2022, y el quinto lugar en la producción de pepino (Cucumis sativus), con 1,038,999 toneladas. El estado de Sinaloa destaca como el mayor productor nacional de ambas hortalizas, con 677,612 toneladas de tomate y 314,150 toneladas de pepino, respectivamente (SIAP, 2023).
Rotylenchulus reniformis y Meloidogyne enterolobii son especies de gran importancia, ubicándose entre los diez nematodos fitoparásitos más relevantes a nivel mundial, tanto por su impacto económico como por su interés científico (
Tanto Rotylenchulus spp. como Meloidogyne spp. forman sitios de alimentación en las raíces de las plantas. Meloidogyne enterolobii es un nematodo endoparásito sedentario cuyo parasitismo implica la inducción de células gigantes en el parénquima (
Los estudios sobre interacciones entre nematodos fitoparásitos han demostrado que, al alimentarse de una misma planta, dichas relaciones pueden volverse antagónicas para alguna de las especies involucradas (
En nematodos fitoparásitos de los géneros Helicotylenchus, Pratylenchus y Rotylenchulus se ha demostrado que las interacciones se deben principalmente a la competencia por espacio y nutrientes (
Estos estudios han documentado que R. reniformis presenta una ventaja competitiva frente a las especies de Meloidogyne en inoculaciones conjuntas, evidenciada por una reducción en la formación de agallas en las raíces (
Hasta el momento, no se han estudiado las interacciones entre M. enterolobii y R. reniformis en plantas de tomate y pepino; sin embargo, se ha sugerido que R. reniformis podría tener una ventaja competitiva sobre el nematodo formador de agallas debido a su alto grado de parasitismo (
M. enterolobii en plantas de tomate y pepino bajo condiciones de invernadero.
Materiales y métodos
Los experimentos se realizaron en condiciones de invernadero entre diciembre de 2022 y mayo de 2023. Las semillas de tomate (Solanum lycopersicum) cv. Imperial y de pepino (Cucumis sativus) cv. Zeus se germinaron en charolas de 60 cavidades con sustrato estéril (Peat Moss). A los 21 días de la germinación, las plántulas se inocularon directamente en las mismas charolas con 2,000 juveniles (J2) de cada nematodo (R. reniformis y M. enterolobii). La unidad experimental consistió en una planta por cavidad. Los tratamientos fueron los siguientes: T1 = R. reniformis; T2 = M. enterolobii; T3 = inoculación inicial con R. reniformis y, 15 días después, con M. enterolobii; T4 = inoculación inicial con M. enterolobii y, 15 días después, con R. reniformis; T5 = ambas especies inoculadas el mismo día; T6 = testigo sin inocular. Las poblaciones de R. reniformis y M. enterolobii utilizadas en este estudio fueron previamente caracterizadas e identificadas mediante análisis morfológicos y moleculares por
Las evaluaciones se realizaron a los 30 y 50 días después de la inoculación (ddi). Se midieron tres variables: el factor de reproducción (FR) de cada nematodo, el índice de agallamiento para M. enterolobii y el porcentaje de necrosis en raíz para R. reniformis. Para calcular el índice de agallamiento, se extrajeron las raíces, se lavaron con agua corriente y se contó el número de agallas por raíz en cada tratamiento.
El factor de reproducción se calculó con la fórmula FR = Pf/Pi, donde Pi es la población inicial de nematodos al momento de la inoculación y Pf la población final al momento de la extracción de las raíces (
Análisis estadístico. El experimento se estableció bajo un diseño completamente aleatorizado con tres factores, seis tratamientos y tres repeticiones. Las variables de respuesta fueron el factor de reproducción de ambos nematodos y la severidad de la enfermedad, evaluada mediante el índice de agallamiento para M. enterolobii y el porcentaje de necrosis radical causada por R. reniformis. La necrosis radical se estimó visualmente utilizando una escala de 1 a 100 %, basada en el grado de daño observado en las raíces (
< 0.05), utilizando el software SAS versión 9.3 (SAS Institute, Cary, North Carolina, USA).
Resultados
20.9 en tomate, en comparación con R. reniformis, que alcanzó valores de 7 en pepino y
1.8 en tomate (


En plantas de pepino, se observaron hembras maduras y masas de huevos de ambos nematodos en todos los tratamientos inoculados a los 30 días después de la inoculación (ddi) (

Tanto R. reniformis como M. enterolobii presentaron diferencias significativas entre tratamientos en ambas especies vegetales. De manera destacada, ambos nematodos alcanzaron un mayor factor de reproducción (FR) cuando se inocularon de forma individual (T1 y T2), con valores de 49.1 y 20.9 en plantas de pepino, y de 7 y 1.8 en plantas de tomate, respectivamente, en comparación con los tratamientos de inoculación combinada (T3, T4 y T5). En los tratamientos donde una especie se inoculó primero y la otra a los 15 días después (T3 y T4), la especie inoculada inicialmente presentó un mayor número de hembras, huevos y juveniles, lo que resultó en un FR más alto (
| Especies | Tratamientos | Pepino | Tomate | |||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Hembras | Huevos | Juveniles | Hembras | Huevos | Juveniles | |||
| T1z | 170 | 13,340 | 1,056 | 45 | 3,613 | 154 | ||
| T2 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | ||
| Rotylenchulus reniformis | T3 | 81 | 6,520 | 1,039 | 24 | 1,933 | 213 | |
| T4 | 30 | 2,466 | 40 | 6 | 453 | 121 | ||
| T5 | 43 | 3,493 | 430 | 12 | 960 | 290 | ||
| T6 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | ||
| T1 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | ||
| T2 | 419 | 83,866 | 66 | 209 | 41,966 | 0 | ||
| Meloidogyne enterolobii | T3 | 99 | 19,833 | 13 | 71 | 14,233 | 0 | |
| T4 | 291 | 58,333 | 266 | 129 | 25,900 | 0 | ||
| T5 | 110 | 22,033 | 0 | 99 | 19,800 | 0 | ||
| T6 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 |
Rotylenchulus reniformis mostró un mayor factor de reproducción (FR) cuando se inoculó de forma individual en plantas de pepino y tomate; sin embargo, su FR disminuyó notablemente al ser co-inoculado con M. enterolobii en la misma raíz. En particular, R. reniformis registró una reducción del FR hasta de 83 % en raíces de pepino y un 88 % en tomate, en comparación con el tratamiento en el que se inoculó solo. Además, cuando R. reniformis se inoculó primero y M. enterolobii 15 días después, la reproducción de R. reniformis se redujo en un 58 % en raíces de pepino y un 44 % en raíces de tomate, debido a la presencia de M. enterolobii (
Meloidogyne enterolobii también presentó un mayor factor de reproducción (FR) en las inoculaciones individuales; no obstante, su FR se redujo en un 76 % en pepino y un 66 % en tomate cuando fue co-inoculado con R. reniformis (


A los 50 ddi, R. reniformis provocó un 93.3 % de necrosis en raíces de tomate y un
58.3 % en raíces de pepino. Sin embargo, cuando se co-inoculó con M. enterolobii, el porcentaje de necrosis se redujo en un 82 % en pepino y un 85 % en tomate. Es decir, la presencia de M. enterolobii en la misma raíz disminuyó la severidad de los síntomas causados por R. reniformis en ambos cultivos (
Meloidogyne enterolobii presentó un comportamiento similar: las inoculaciones individuales generaron síntomas más severos, mientras que en co-inoculación con R. reniformis, el índice de agallamiento (IA) disminuyó. El tratamiento T3 (donde R. reniformis se inoculó primero y M. enterolobii 15 días después) mostró la menor severidad de síntomas, con reducciones del IA de 76 % en raíces de pepino y 60 % en tomate (
Cabe destacar que la mayor severidad en raíces de pepino y tomate se observó en los tratamientos con co-inoculación simultánea, donde se presentaron síntomas combinados de necrosis, agallas, raquitismo, entre otros (
Discusión
En este estudio, tanto M. enterolobii como R. reniformis se reprodujeron y causaron síntomas en raíces de pepino y tomate. No obstante, ambos nematodos presentaron factores de reproducción (FR) más altos y generaron síntomas más severos en pepino, lo que indicó que este cultivo es un hospedante más susceptible. Este resultado coincide con lo reportado por
y Zavaleta, 2016).
Tanto R. reniformis como M. enterolobii alcanzaron sus mayores factores de reproducción a los 50 días después de la inoculación, lo cual era esperado, ya que ambos nematodos suelen completar su ciclo reproductivo (formación de masas de huevos) entre los 18 y 30 días posteriores a la inoculación en hospedantes como el tomate, la berenjena (Solanum melongena) y el pepino (
Los resultados indicaron que una reducción en el FR de ambos nematodos también conllevó una disminución en la severidad de los síntomas. Se ha observado que el FR está estrechamente relacionado con la severidad de los daños en las raíces. Estudios previos han reportado que un aumento en el FR de M. enterolobii incrementa el número de agallas en plantas de tomate y chile (
En plantas de tomate, la reproducción de M. enterolobii se redujo en presencia de R. reniformis, independientemente del orden de inoculación. Los tratamientos T3, T4 y T5 no mostraron diferencias estadísticas significativas entre sí (
La duración del ciclo de vida de los nematodos fitoparásitos depende en gran medida de la temperatura del suelo (
En plantas de pepino, R. reniformis mostró un comportamiento similar al de M. enterolobii en cuanto al factor de reproducción y la severidad de los síntomas en los tratamientos donde ambos nematodos se inocularon simultáneamente. Esto sugiere que la reproducción de los nematodos depende en gran medida de la susceptibilidad del hospedante. Diversos autores han señalado que R. reniformis posee un amplio rango de hospedantes, siendo el pepino y la berenjena algunos de los más favorables para su desarrollo (
En las inoculaciones combinadas, la especie de nematodo que se inoculó primero, ya fuera M. enterolobii o R. reniformis, presentó un mayor factor de reproducción tanto en plantas de tomate como de pepino. Este resultado podría deberse a la concentración inicial de unidades infectivas de la primera especie en la raíz, lo que genera competencia por espacio con la segunda especie. Esta reducción en la penetración influye directamente en la competencia entre ambos nematodos. Una población inicial elevada puede deteriorar los sitios de infección y provocar la acumulación de desechos metabólicos, lo que afecta el desarrollo de los nematodos. Por lo tanto, cuando las poblaciones son excesivas, el FR tiende a disminuir debido a la limitada disponibilidad de alimento y espacio (Salazar- Antón et al., 2013).
Estos hallazgos coinciden con estudios previos que han evaluado la interacción de R. reniformis con distintas especies de Meloidogyne en cultivos de algodón, piña y ricino (
Este estudio demostró que, en las co-inoculaciones, R. reniformis fue la especie más afectada en términos de factor de reproducción y severidad de los síntomas ocasionados, en comparación con M. enterolobii, tanto en plantas de tomate como de pepino. Este hallazgo contrasta con lo reportado por otros autores, quienes han señalado que R. reniformis suele tener una ventaja competitiva sobre especies del género Meloidogyne (
El parasitismo de M. enterolobii se caracteriza por la inducción de células gigantes en el parénquima (
Por su parte, R. reniformis es un nematodo semiendoparásito que induce la formación de sincitios, principalmente en células del periciclo (
Además de la naturaleza del parasitismo de cada nematodo, diversos factores bioquímicos y moleculares pueden influir en su interacción competitiva. Ambas especies modifican el metabolismo y la expresión génica de la planta hospedante. Estudios previos han demostrado que los nematodos formadores de agallas alteran la expresión de genes relacionados con el control del ciclo celular, la modificación de la pared celular y la regulación hormonal para inducir la formación de células gigantes en las raíces (
Varios genes implicados en el parasitismo y en la formación de agallas se han identificado previamente (
Para comprender a fondo los mecanismos que determinan la interacción competitiva entre M. enterolobii y R. reniformis en plantas de tomate y pepino, se recomienda realizar estudios complementarios a nivel fisiológico, bioquímico y molecular.
Conclusiones
En las inoculaciones individuales, Meloidogyne enterolobii y Rotylenchulus reniformis alcanzaron los valores más altos de factor de reproducción (FR) y severidad de la enfermedad en raíces de tomate y pepino. En los tratamientos donde una especie se inoculó antes que la otra, la especie inoculada primero mostró un FR más elevado y causó síntomas más severos. En las co-inoculaciones simultáneas, ambos nematodos redujeron su FR y provocaron una menor severidad de síntomas en ambos cultivos. Sin embargo, en plantas de tomate, la reproducción de R. reniformis se vio más afectada que la de M. enterolobii.



